Lugares de Interés

SUGERENCIAS.

Visitar las empedradas calles del pueblo, su Patrimonio Arquitectónico, las numerosas muestras artesanas, el popular mercadillo municipal, indagar en el pasado prehistórico, gozar de sus mágicos paisajes rurales, perdernos entre los muchos senderos de mar a cumbre… Todo esto y más se puede llevar a cabo en Villa de Mazo.
Para conocer mejor este hermoso territorio tendrá como oportunidades la práctica del senderismo con interesantes rutas que jalonan el vasto Municipio. Una de ellas parte de Montes de Luna y baja hasta el impresionante Barranco Hondo, pasando por el caserío tradicional abandonado de Tigalate Hondo y ascender hasta llegar a La Caldereta en Tiguerorte.
Otra opción para hacerla a pie o en bicicleta de montaña es la ruta que parte desde San Simón donde se inicia un camino rodado hasta las inmediaciones de Montaña del Azufre. La famosa Ruta de Los Volcanes también transcurre mayoritariamente sobre las cumbres de Villa de Mazo, concluyendo en Fuencaliente.

PUNTOS DE INTERÉS.

Iglesia parroquial de San Blas.

Se halla enclavada en el casco de Villa de Mazo, a la que se accede por una empinada calzada empedrada que comunica el templo con el resto del pueblo. Una pequeña ermita erigida en 1512 fueron sus orígenes, a la que se le añaden, siglos más tarde, dos naves más, dándole forma a su actual planta basilical. Entre los muros de esta arquitectura, de raíces mudéjares se encuentra un retablo central de caoba creado bajo las pautas barrocas. Un hermoso conjunto de imágenes flamencas del siglo XVI conviven en este lugar de recogimiento, entre las que destacamos la talla del patrón San Blas.
Junto a la iglesia está la casa parroquial (vivienda del párroco) recientemente restaurada, edificación de gran valor por su estilo y antigüedad.

El Pueblo.

Desde el mirador de Morro Mojino, situado a las afueras del Pueblo podremos apreciar preciosas panorámicas abiertas al mar y concretamente del poblamiento disperso por toda la pendiente de la ladera sobre la que se asienta el núcleo poblacional. Numerosas casas señoriales se entremezclan con sencillas viviendas, lo viejo se combina con lo moderno, conformando un conjunto arquitectónico que trasluce la prosperidad vivida por sus habitantes en otros tiempos.
Además de un recorrido por sus calles, La plaza de Pedro Pérez Díaz es un punto de encuentro para los macenses; aquí se localizan las Casas Consistoriales (Ayuntamiento) de 1925 y la hermosa casona de Alonso Pérez Díaz. En este edificio, de líneas neoclásicas, se ubica la Biblioteca Municipal.

Otro hito destacado es La Escuela de Artesanía, pionera en la Provincia en su empeño por la recuperación y fomento de las labores artesanales en la década de los sesenta; una variada muestra de tejidos realizados a telar, bordados, cestería, cerámica…tienen cabida en este centro.
En la Montaña de Las Toscas, parte alta del Pueblo, se encuentra la zona recreativa acondicionada bajo el pinar con mesas y fogones, ideal para hacer un alto en el camino.

Mercadillo Municipal.

En los fines de semana las tranquilas calles macenses se llenan de vida por el bullicio de los numerosos asistentes que visitan el Mercadillo Municipal.
Los agricultores ofrecen sus frescas frutas y verduras; carnes, pescados, dulces, licores, vinos, mieles y un sinfín de sabrosos alimentos podrán ser adquiridos los sábados (de 15 a 19 horas) y domingos en la mañana.
Manteles, pañuelos, sábanas… bordados con esmero por manos femeninas, tienen cabida en este popular recinto como muestra del arraigo que las gentes del lugar tienen hacia las labores artesanas.

El Molino.

En la carretera del Hoyo, situado en Monte de Pueblo, destaca altivo esta reliquia de la tecnología impulsada por la fuerza de los vientos del noreste que azotan esta vertiente de la Isla. Con paramentos bellamente esgrafiados (decoración geométrica) este viejo molino de los Ortega se nos muestra remozado tras una minuciosa restauración; aún podemos curiosear entre la maquinaria que movía las piedras y hacía girar las largas aspas.
Antaño, este pequeño recinto albergó pequeños negocios, zapatería, herrería, pero fundamentalmente los vecinos acudían a él para moler el grano de cereal y llevarse los alimenticios costales de gofio.
Actualmente alberga un taller donde artesanos del barro recuperan las formas de los oscuros cuencos prehispánicos con gran maestría.

Ermitas del siglo XVIII.

Durante el siglo XVIII, en Villa de Mazo se fundaron tres modestas ermitas por iniciativa fundamentalmente de familias adineradas que ambicionaban tener un lugar de culto en sus haciendas particulares.
En el santuario de Lodero (Hoyo de Mazo) se venera La Virgen de Nuestra Señora de Los Dolores, talla mejicana del siglo XVIII que representa a Cristo en brazos de su madre.
Santa Rosalía de Palermo y San Juan de Belmaco son otros hermosos ejemplos de la arquitectura religiosa de esa centuria en la que igualmente se guardan obras de imaginería y pintura de gran valor artístico.

Durante el siglo XVIII se hallaron en la gruta los primeros petroglifos descubiertos en el Archipiélago; a partir de aquí se comienza a indagar en la arqueología de las Islas. En este pionero yacimiento vivían los antiguos pobladores de Benahoare (nombre con el que se designaba a la isla) y en torno a él se ha creado un interesante centro de interpretación donde el visitante podrá descubrir las claves del mundo aborigen.

Parque Arqueológico de Belmaco.
A partir de los espectaculares restos grabados en las rocas que se encuentran en la oquedad, el parque cuenta con un edificio donde se distribuyen en dos plantas la historia, ilustraciones, documentos fotográficos, maquetas y reproducciones de material arqueológico. Las visitas concluyen con un ameno paseo que discurre por los alrededores del caboco donde crece una variada vegetación endémica.

Horario: De lunes a sábado de 10:00 h a 15:00 h.
Teléfono: 922440090.
Email: marlene.cabrera.tejera@gmail.com

Las costas y Montaña del Azufre.
La forma de maza para machacar el lino que adquiere un trozo de la punta que se adentra en el mar inspiró a un antiguo cronista del siglo XVI para dar nombre al Municipio.
La joven franja costera recortada y rocosa está creada a partir del vulcanismo reciente; pequeñas playas de arena negra como La Bajita, El Pocito, El Hoyo, La Cangrejera, La Salemera… se extienden a lo largo de 15 km. de litoral.
El cono volcánico de la Montaña del Azufre y su entorno destacan como puntos de especial interés paisajístico por su variedad geomorfológica. Entre la Punta de Tigalate y esta montaña se pueden apreciar hermosas zonas acantiladas. También es preciso resaltar la riqueza arqueológica, dejando patentes la importancia demográfica y el intenso aprovechamiento de los recursos naturales.

Cumbre Vieja.
Las zonas altas del Municipio están enclavadas dentro del Parque Natural de Cumbre Vieja. La naturaleza es la verdadera protagonista entre los áridos paisajes volcánicos; numerosos conos surgen diseminados en el relieve como Las Deseadas, El Cabrito o Montaña de Los Charcos. Pero, sin duda, el Volcán de Martín es el más conocido entre los macenses; en 1646 vertió cuatro ríos de lava que corrieron ladera abajo hasta llegar al mar, toneladas de arena y cenizas cayeron sobre los campos durante varios meses.
Más al norte, se dibujan los perfiles de los pitones sálicos del Nambroque y el Niquiomo. La erosión ha puesto al descubierto sus cuerpos compactos y la humedad se deja sentir proliferando el pinar y el monte bajo, constituyendo espacios de un gran valor natural por sus peculiares ecosistemas.


Casa Roja.
La casa familiar de Don Leopoldo Pérez Díaz es un inmueble muy significativo en la arquitectura doméstica del Municipio. Entre sus dependencias se alberga un centro divulgativo del Corpus Christi de tradición centenaria que cada año recibe miles de visitantes que se acercan para admirar los espectaculares arcos florales. También se aloja un espacio dedicado a los bordados, tan arraigados entre la mujer palmera, tomando un particular protagonismo. La historia, fotografías y una amplia muestra de labores y cisnados nos introducen en este mundo artesanal.

Sus proporciones generosas ponen de manifiesto la clase social de sus propietarios que la mandaron a construir a principios del presente siglo. El edificio pasó por varios herederos y compradores hasta que en la década de 1970 fue reestructurada para convertirla en Hotel; a partir de entonces, se comenzó a conocer popularmente como Casa Roja por ser este el color elegido. Sus elegantes simetrías realzan la estética de esta mansión neoclásica rodeada de jardines.
El Ayuntamiento la adquirió y restauró devolviéndole su forma original y actualmente es punto de referencia en el panorama cultural macense.

Horario: De lunes a sábado de 10:00 h a 14:00 h.
Teléfono: 922428587
Email: marlene.cabrera.tejera@gmail.com

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